sábado, 31 de octubre de 2009

ESTRELLA DE MAR




Tienen un esqueleto interno calcáreo, que funcionalmente es equivalente a uno externo aunque queda por debajo de la epidermis. Además, y al igual que todos los equinodermos, tienen un sistema ambulacral, que les sirve para la locomoción, la captura de alimentos y la respiración. Este sistema funciona con el mismo sistema que los esqueletos hidrostáticos (hidroesqueleto): toma agua del medio externo por medio del madreporito y la presión generada en el sistema interno de cavidades sirve para mover los pequeños "pies" que salen al exterior entre las placas esqueléticas. Estos pies móviles se denominan pies ambulacrales.
El aparto digestivo consta, principalmente, de una boca en posición ventral, un estómago que se puede evertir, haciendo que su superficie interior pase a ser exterior, y un intestino corto, recto, que acaba en un ano, que puede no existir.

A diferencia de otros animales, las estrellas de mar digieren las presas por fuera ya que su estómago es reversible. Con sus miles de pies ambulacrales que terminan en ventosas, sostienen la comida aferrada a la parte ventral de cualquiera de sus brazos mientras segrega una especie de jugo gástrico, posibilitando la digestión externa.
Predadoras y carnívoras, se alimentan de moluscos, crustáceos y otros animales marinos. Puede comer cualquier cosa del tamaño de su brazo o menor. En ocasiones forman plagas que dañan seriamente las poblaciones de bivalvos de interés comercial, como el mejillón. Se tiene la creencia general de que éstas pican introduciendo veneno en la capa exterior de la epidermis, provocando así un enrojecimiento de la zona afectada parecido a un lunar. Está demostrado[cita requerida] que esto no es verdad, ya que son totalmente inofensivas ante el tejido de la piel humana.

SERPIENTES




Las serpientes (Serpentes) u ofidios (Ophidia) son un suborden de saurópsidos (reptiles) diápsidos pertenecientes al orden Squamata, superorden de los Lepidosaurios, caracterizado por la ausencia de patas y el cuerpo muy alargado. Se originaron en el período Cretácico.
Las serpientes se caracterizan por la ausencia de extremidades y cuerpo alargado. Algunas poseen mordeduras venenosas que utilizan para matar a sus presas antes de ingerirlas. Otras serpientes matan a sus presas por constricción, por ejemplo estrangulación.
Se reconocen 456 género y más de 2.900 especies.[1] [2] Evidentemente, las serpientes derivan de algún tipo de lagarto, pero los detalles concretos de su origen no están claros.[3]

La piel de la serpiente está recubierta por escamas. La mayoría de las serpientes utilizan escamas especializadas de la parte ventral para desplazarse, aferrándose con ellas a las superficies. Sus párpados se encuentran permanentemente cerrados, pero son en realidad escamas transparentes. Las serpientes cambian de piel periódicamente. A diferencia de otros reptiles, el cambio de piel es realizado en una pieza, como si tirara de una media. Esto se hace a medida que el animal crece y además para reparar heridas y librarse de parásitos externos. La renovación periódica ha convertido a la serpiente en un símbolo de salud y medicina, como se muestra en la vara de Asclepio (ver Asclepio).

La locomoción se realiza mediante ondulaciones laterales del cuerpo; las escamas ventrales ensanchadas de muchas serpientes impiden el deslizamiento. Algunas serpientes, como ciertas boas y las víboras pueden desplazarse también mediante movimientos musculares de las escamas ventrales con su cuerpo extendido casi en línea recta.

TIBURONES




El esqueleto de los tiburones está formado en su mayor parte por cartílagos, a diferencia de los demás peces, cuyo esqueleto es óseo. Mientras los peces tienen una sola agalla exterior para que entre el agua de la cual extraen oxígeno, los tiburones tienen entre cinco y siete. La cola de los tiburones es verticalmente asimétrica y la de los peces es simétrica. Los peces óseos tienen vejiga natatoria, de la cual carecen los cartilaginosos, razón por la cual no pueden flotar. En los tiburones, cuando un diente se cae o se rompe es reemplazado, en cambio, ello no ocurre en los peces óseos.Los tiburones son miembros del superorden Seláceos, integrado por ocho órdenes, divididos en treinta familias. Los órdenes se dividen en dos grupos, uno con aleta anal y el otro sin ella. Los que no tienen aleta anal son: Escuatiniformes, Pristioforiformes y Escualiformes. Los que tienen aleta anal son: Carcariniformes, lamniformes, Orectolobiformes, Heterodontiformes, y los Hexanquiformes.Excepto dos (el tiburón del Ganges y el toro), todas las especies viven en agua salada.

No solamente son menos de 30 las especies de tiburones que atacan al hombre; tampoco son todos los individuos de tales especies los que tienen conductas agresivas. Buzos y fotógrafos submarinos que frecuentan zonas pobladas por especies demostradamente peligrosas como el tigre, testimonian la falta de riesgo en la convivencia con ejemplares hacia los cuales el hombre manifiesta tranquilidad y una conducta pacífica.
La mayor cantidad se registra en las costas de Australia, Nueva Zelanda y Nueva Guinea, en ese orden. Otras zonas con registros abundantes son, en ese orden, el Caribe, las costas de los estados Unidos, las playas de Sudáfrica y el Mediterráneo. Asimismo, se han denunciado casos en el Golfo Pérsico y en el delta del Ganges.

DELFÍN


Los delfínidos (Delphinidae), llamados normalmente delfines oceánicos (a diferencia de los platanistoideos o delfines de río) son una familia de cetáceos odontocetos bastante heterogénea, que alberga unas 34 especies.
Miden entre 2 y 9 metros de largo, con el cuerpo fusiforme y la cabeza grande, el hocico alargado y un solo espiráculo en la parte superior de la cabeza (orificio respiratorio que muchos animales marinos tienen como contacto del aire o agua con su sistema respiratorio interno). Son carnívoros.
Habitan relativamente cerca de las costas y a menudo interactúan con el ser humano. Como otros cetáceos, los delfines utilizan los sonidos, la danza y el salto para comunicarse, orientarse y alcanzar sus presas; también poseen un sexto sentido de ecolocalización, emiten sonidos en su entorno e interpretan los ecos que generan los objetos a su alrededor.

Durante mucho tiempo se pensó que los delfines, junto con el resto de los cetáceos, eran descendientes de mamíferos terrestres, los mesoniquios, orden extinto de ungulados carnívoros. Sin embargo, se ha demostrado que en realidad los cetáceos (incluidos los delfines) están estrechamente emparentados con los artiodáctilos, en especial con los hipopótamos.[1] Se calcula que durante el Eoceno (alrededor de cincuenta millones años atrás), los ancestros de los cetáceos se refugiaban en el agua, de modo similar al tragúlide.[2]
Evidencias fósiles demuestran que los odontocetos aparecieron en el Mioceno. Los primeros delfines conocidos pertenecen a los géneros Kentriodon y Hadrodelphis, de la familia Ketriodontidae. Estos delfines primitivos poseían un desarrollado sentido de la ecolocación y el órgano del melón Los esqueletos de los delfines modernos poseen dos pequeños huesos en la zona sacra de la columna vertebral, que corresponde a vestigios de la pelvis.

CAMELLO



Los camellos tienen dos jorobas, mientras que el dromedario solo tiene una. Ahí está la diferencia entre estas dos especies. La función es siempre la misma. Almacena el agua y la energía que luego usarán en caso de que haya escasez y sequía. Esto le da a los camellos la legendaria habilidad de aguantar sin beber ni comer durante largos períodos de tiempo, pudiendo atravesar regiones muy áridas o desiertos sin apenas beber. Cuando su joroba esta agotada de reservas, se vuelve flácida y blanda. Los camellos no viven en las arenas del desierto, pero si en los desiertos rocosos del este y centro de Asia. Las temperaturas en estos lugares son extremas. 40 ºC en verano, -29 ºC en invierno. Por eso los camellos han desarrollado adaptaciones a estos brutales cambios de la naturaleza. El ejemplo más claro de estas adaptaciones es el grueso pelaje que los protege en invierno, y que se les cae cuando la temperatura aumenta con la llegada del verano.

Las hiervas que comen en invierno, o en cualquier época del año, les dan el suficiente agua para sobrevivir durante mucho tiempo. De todos modos, cuando los camellos al fin beben, actúan como una especie de esponja. El camello es capaz de beber 135 litros de agua en solo 13 min. Para proteger sus ojos de la tierra y del viento, estos animales poseen unas grandes pestañas protectoras. Además, unas grandes y anchas patas les facilitan el paso por estos desiertos rocosos, y también el no hundirse en la arena debido al gran peso que llevan encima.

PUMA




Este felino es el más grande de los gatos. Los machos, que son más grandes, miden de uno a dos metros de longitud más la cola de 66 a 78 cm. La altura en los hombros es de 60 a 70 cm. Puede pesar entre los 40 y 100 kg. Puede saltar unos nueve metros en terreno llano y hasta 12 desde la rama de un árbol.Tiene un cuerpo flexible que parece que se alargara al correr, y sus músculos se contraen y se estiran dibujándose debajo de su piel.Este es un felino silencioso, se desplaza furtivamente y es el terror de animales como cabras, ciervos, alces, aunque también son sus presas ratones, peces y aves. Desde arriba de los árboles acecha a sus víctimas, y salta desde lo alto, sobre el lomo de éstas y quebrando su columna vertebral.

Es activo las 24 horas del día, aunque demuestra preferencia por el amanecer y atardecer. Puede trepar, saltar y nadar con gran agilidad, aunque no se le ve en el agua con frecuencia.Los pumas nacen después de un período de gestación de tres meses, en cualquier época del año, y es curioso que se mantienen con su madre durante dos años.

Debido a los daños que ocasiona en el ganado, es perseguido por granjeros y se ha convertido en una especie amena- zada habitando actualmente en zonas áridas.

JAGUAR




El yaguar, yaguareté o jaguar (Panthera onca), conocido en el Perú como otorongo (del quechua uturunku) y jaguarete en Paraguay es uno de los grandes felinos del género Panthera.
Es el único de éste género que se encuentra en América. Es el tercer felino más grande, después del tigre y el león, y el más grande y poderoso del Nuevo Mundo. Actualmente, se le puede encontrar desde México y gran parte de Centroamérica hasta el norte de Argentina. Exceptuando algunas poblaciones en Arizona (suroeste de Tucson), esta especie ya ha sido exterminada de los Estados Unidos desde 1900. Sin embargo, es muy probable (dadas las poblaciones registradas en el suroeste de Arizona) que existan poblaciones de esta especie en otras regiones del suroeste de Arizona, Nuevo México y posiblemente Texas, que no hayan sido estudiadas. Aunque se asemeja mucho en apariencia al leopardo o pantera del Viejo Mundo (Panthera pardus), con el cual se encuentra emparentado, su papel ecológico y comportamiento son más acordes a los del tigre (Panthera tigris). Si bien el jaguar prefiere los bosques densos y lluviosos, el hábitat del jaguar abarca una gran variedad de terrenos boscosos y abiertos. Generalmente prefieren vivir cerca de ríos y pantanos; por lo que, al igual que el tigre, es evidente que a estos felinos les gusta nadar. El jaguar es un cazador solitario y oportunista. Acecha a sus presas para, luego, emboscarlas.

La P. onca es el mayor de los felinos de América, midiendo entre 220 y 250 cm desde la nariz hasta la punta de la cola de longitud en su etapa adulta; puede llegar a medir 80 cm de altura en la cruz, y pesar normalmente entre 57 y 113 kg, e incluso hasta 150 kg en algunos casos